

Jean-Paul Gaultier es ante todo una ambivalencia, un mestizaje entre la costura clásica y un mundo de fantasías, entre tradición y burla. Es un universo donde se eliminan todas las fronteras, entre sexos, culturas y géneros, y donde ya no existen los criterios del buen o mal gusto. Dan paso a una alegría de vivir furiosa, un optimismo bullicioso, en un universo excéntrico y sexy en multicolor ...